sábado, 14 de septiembre de 2013

Un tesoro lleno de promesas...


En el suelo de aquella plataforma, con el sol apareciendo tras las montañas, encontré una cajita que metí en un bolsillo.
Un momento después, descubrí la desesperación de alguien que buscaba algo…

Con la mirada de mayor agradecimiento que jamás me han regalado y con lágrimas en los ojos, escuché la historia de la cajita y su contenido.

Impresionada, lloré abrazada a una hija empeñada en cumplir una promesa:


“Le prometí que le haría ver el mundo”.


       *** 
       Uno de los "momentos humanos" más emocionantes de mi viaje...
       Gracias por compartir conmigo tu promesa. 
       Sé que sigues enseñándole el mundo.
       Grandes viajeras sois... 
       ***

lunes, 9 de septiembre de 2013

"Operación Poon Hill": Una panorámica del destino final


3am. Almendras y chocolate de desayuno.
El frío y las estrellas eran buenos presagios…
Caminito de luciérnagas…

Sabía que con las luces del alba Las comenzaría a ver…
Aún no había amanecido, pero la luz de mi linterna comenzó a hacerse difusa.
Supe que, al salir de la arboleda, Las tendría frente a mí.
Y después de una curva, ahí estaban.



Todas.
Sagradas Montañas.




Impresionada, paré a un lado del camino y Las contemplé en silencio.
Lloré con la misma emoción que, ahora que lo escribo, ata mi garganta al recordar ese momento.
No podía continuar sin guardar en mi memoria lo que sentí tras esa curva.
Inmensidad.
¿Cómo puede ser que haya llegado a un lugar tan increíble?
¿Cómo puedo ser tan afortunada?
¿Qué hice yo para merecer estar aquí?
¿Por qué?


Espero que mis años jamás me roben ese momento…






Continué caminando hasta la plataforma de observación.
Sola.
Aún impresionada, contemplé desde lo alto aquella panorámica.

Frente a nosotras, los HIMALAYAS!.


En unos días, casi alcanzaría una de aquellas cimas...


viernes, 6 de septiembre de 2013

"Operación Poon Hill": Primer intento...


3am.
Almendras y chocolate de desayuno.
Frio. Linternas.
Caminito de luciérnagas…
Sabía que, a pesar del esfuerzo, encontraría lo mismo que encontré al llegar a Bromo Vulcano en Java…
EL BLANCO.
No Blanco de cimas nevadas, sino Blanco de densa niebla…



Esta vez hay tiempo.
Lo intentaremos mañana…


Un día de más niebla y dalbat.
Pelar ajos…

Una tarde de pan y queso.
Ginger lemon tea.
Chimenea.
Mapas, libretas e historias.
Un millón de risas y carcajadas.
La inventiva y originalidad ibérica…
Aventuras y anécdotas de viajeros…


Velas y sopa de ajo.
Esa noche, fue la primera en la que descubrí, en el cielo, la más brillante Vía Láctea.