lunes, 25 de febrero de 2013

Mujer de ojos alados...


Una mujer bella compartiendo mesa con un hombre que no es el suyo y que, probablemente, no querría como suyo.
Con elegancia, sonríe cada uno de sus comentarios aunque, probablemente, no sepa qué quiere decir.
Y con elegancia pierde su mirada en el infinito, si tiene oportunidad… y escapa…

Quién sabe dónde irán esos ojos oscuros enredados en una piel morena.

Escapa cuando él se concentra en su cerveza.
Escapa cuando él busca en el menú algo occidental que comer.
Porque él está en oriente, pero ha decidido qué es lo único que quiere disfrutar de oriente… y no es la comida.

Ella sonríe, escapa y vuela.
Vuela lejos, tan lejos como le permiten sus 30 segundos de libertad.
Y en esos segundos, sus ojos brillan.
Sobre las nubes, en las alturas, sólo el Sol se refleja en sus ojos. Por eso brillan.

Y luego vuelve.
Aterriza al ser tocada con una mano helada de escarcha y cerveza.
Mira la mano y elegantemente sonríe, aunque el olor a kepchup le provoque náuseas.
Y sonríe, con la mirada baja, mientras rechaza una patata frita que ha llegado a su boca.

Se dispone a escapar y volar nuevamente, cuando sus ojos alados se cruzan con los míos.
Es la primera vez que siente que la miro.
Y, esta vez, son sus ojos los que sonríen. Me sonríen con sinceridad.
Y escapa, esta vez, acompañada.
Escapa conmigo lo que dura un trago.
Suficiente.
Hemos viajado juntas.
La he acompañado en su viaje y he visto el lugar donde va.
Y en un eructo, hemos vuelto.

Sus ojos han vuelto y aún brillan mientras me mira.
Sus ojos han vuelto y aún sonríen.
Me mira y me dice “Gracias por viajar conmigo un ratito”.
La miro y le digo “Gracias por enseñarme tu paraíso”.

Por un tiempo infinito, buscó mi mirada en sus 30 segundos de libertad.
Buscó mi mirada para escapar y la encontró y viajó en mí.

Una cerveza, unas patatas y una hamburguesa fue el tiempo que compartimos.

Hermosos ojos alados,
Vuela lejos,
Vuela alto,
Escapa!   


2 comentarios:

  1. Brillante, Poético, Inmenso..., como tu corazón que palpita con tanta vitalidad; tengo envidia de tus ojos, mucha envidia. Mi querida Maite, me acabo de quitar el sombrero ante esta entrada que has publicado. Recibe un fuerte abrazo de árbol.

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    Respuestas
    1. Juanjo, gracias por tus palabras... Siempre tan generoso conmigo, gran amigo.
      Me hiciste sonrojar porque, en realidad, me da vergüenza publicar algunos escritos "más míos"... Pero ahí queda...
      Otro abrazo de árbol para ti!!

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