sábado, 20 de octubre de 2012

Camboya. La gente más hermosa con la historia más horrible.


He estado en lugares hermosos también en Camboya.
A ratos acompañada por viajeros con los que sólo he viajado en barco, a ratos, muchos ratos, sola.
Camboya, el país de la gente más hermosa con la historia más horrible.

Si no supiera que es cierta… no lo creería.  


Un día de abril en 1975, los Jemeres Rojos, vestidos de negro con sus pañuelos de cuadros rojos al cuello, llegaron a Phnom Penh y ordenaron desalojar la capital en cuestión de horas.
Pol Pot declaraba así el “Año Cero”, en el que la historia de Kampuchea empezaría a reescribirse.

Había que eliminar cualquier vestigio del pasado capitalista del país. Sólo los campesinos eran considerados ciudadanos ejemplares. El resto, fueron considerados peligrosos despojos capitalistas que debían ser “reeducados” o eliminados.
Se destruyeron vehículos a motor, siendo el carro de mulas el transporte nacional. 
Se quemaron bibliotecas y fábricas; se prohibió el uso de medicamentos…
Se ejecutaron a los altos funcionarios y a militares, a profesores, médicos y abogados. Después a quien hablara un segundo idioma, a quien llevara gafas o empastes…
Los ciudadanos pendientes de re-educación fueron enviados al campo, desalojando completamente todas las ciudades.
Se establecieron jornadas en los campos de arroz de más de 14h, se definió la producción de arroz que debía generar cada persona (aunque fuera imposible de cumplir), las raciones de alimento eran mínimas, se estableció incluso que cada trabajador debía producir 2L de orina al día destinada para la producción de abonos!.

Bajo el lema de “El que protesta es un enemigo; el que se opone, un cadáver”, los campos de exterminio de Camboya convertían al Dr. Menguele en un aficionado.

Los Jemeres Rojos, con Pol Pot al mando, estuvieron en el poder hasta enero de 1979. 
No hay cifras exactas pero se dice que uno de cada tres camboyanos fue víctima del genocidio del régimen.

1979!!!! Sólo 3 años después nací yo!!!
Es una historia tremendamente reciente que se siente constantemente cuando  comienzas a hablar con alguien, incluso gente joven, casi de mi edad, y te dicen:
“No tengo familia. A mis padres y hermanos los mataron los jemeres”, 
“Mi madre murió de una gripe porque no habían medicinas”, 
“Yo vi cómo mataban a mi padre. Ahí, junto a ese árbol”, 
“Dejé de ir a la escuela, porque no habían escuelas! Me mandaron a un campo de trabajo con 7 años”…

... y así miles de millones de frases que escuché al hablar con ellos por los caminos durante el mes que pasé en ese increíble país.

Pero la historia de invasión, sumisión y “colonización” de Camboya no terminó en 1979.
No es una historia “reciente”, es una historia Actual.


Sin dudarlo, de todo el Sudeste asiático, los camboyanos son el pueblo más encantador, aún teniendo una historia tan tremenda y aún en el consciente. 
Sólo cruzar una mirada se convierte en una sonrisa… Sonríen en todo momento. Sonrisas de verdad…
Un pueblo que encandila. Gente que enamora.




A pesar de sus increíbles gentes, Camboya fue para mí el país donde descubrí grandes miedos, sufrí terribles ataques de pánico y quedé, en más de una ocasión, totalmente paralizada en mitad de un camino en los campos.

Nunca jamás, antes de llegar a Camboya, había sentido verdadero “miedo”.
Miedo sin sentido, pero que te bloquea. 
Miedo que paraliza. 
Miedo que hiela la sangre. 
Miedo a nada visible. 
Miedo a ir donde fuera…
Pánico en la orilla del más hermoso río de espejo. 
Terror en una barcaza durante un atardecer espectacular. 
Aún pienso en esos momentos y puedo volver a sentir como se me cierra la boca del estómago, como siento ganas de correr en dirección opuesta, ganas de gritar, llorar y vomitar…

Adoro a sus gentes, pero ese país me conmovió, me bloqueó y hubo momentos en los que me rompió por dentro…. 

3 comentarios:

  1. ¡¡Madre mia!!
    ¡Que intenso!
    La verdad es que hay historias muy tristes, de personas, de paises, de desastres (naturales o provocados)...
    Muy bien escrito y muy bien expresado, Maite.

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  2. Me parece uno de los genocidios mas grandes de los ultimos tiempos, no muy conocido en occidente, pero casi tan grave como el Holocausto.

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  3. tuve una sensación parecida en cierta ocasión, como si aún los fantasmas de los mártires andaran por las calles :(

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